Derecho administrativo: clave del buen gobierno

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Por Gabino Fraga. 

En los últimos meses percibimos que los mexicanos no gozan de buen ánimo. Entre las situaciones de inseguridad que se viven a lo largo del país, el avance sigiloso para erradicar la pobreza, sumado a que las reformas estructurales no han dado los resultados esperados en el corto plazo, cada día que pasa, se piensa que podría no existir marcha atrás para retomar el rumbo.

Sin embargo, desde el ámbito jurídico hay una rama del derecho que puede ser estudiada a fondo para tener la posibilidad de recomponer el trabajo que se hace en las instituciones mexicanas. Su nombre, derecho administrativo.  Y vale la pena hacerlo desde la perspectiva de Gabino Fraga, jurista mexicano que estudió durante más de 30 años los alcances, limitantes y, sobre todo, implementó las mejores prácticas de esta rama.

Para Gabino Fraga, el derecho administrativo comprende diversas materias. Por ejemplo, la estructura y organización del poder encargado normalmente de realizar la función administrativa, que básicamente recae en el poder ejecutivo. También, lo concibe como el ejercicio de las facultades que el poder público debe realizar bajo la forma de función administrativa.

Dentro de su teoría encontramos dos conceptos que vale la pena traer a la actualidad. El primero es que el Derecho Administrativo reconoce la personalidad jurídica para los actos de soberanía; el segundo, le adjudica una personalidad jurídica distinta que tiene para las relaciones con los particulares.

Bajo este escenario, podemos concluir que cuando el Gobierno se apega a sus funciones, diferencia sus acciones y entiende que el balance que debe generar es esencial para un equilibrio sano, moderado y sostenible, logrará crear falsas expectativas, así como planes que no se adapten a las realidades que se viven en las diferentes sociedades. En resumen, seguir los preceptos del Derecho Administrativo que marcó Gabino Fraga hace más de 30 años. Un diccionario académico, utilizado para delinear políticas públicas no sería mala opción.

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